Los mercados de tarjetas cotizan amonestaciones totales (frecuentemente como puntos: amarilla 10, roja 25) o conteos simples de tarjetas. Dos factores dominan: el contexto del partido — derbis y luchas por descenso son encendidos — y el árbitro, cuyo promedio personal de tarjetas por partido es una estadística pública y estable que la mayoría de apostadores casuales nunca revisan.
Ese número del árbitro es la señal más cercana a gratuita en este mercado. El mismo partido puede tener una expectativa de tarjetas 30% diferente según quién lleve el silbato.
Un árbitro con promedio de 4,8 amarillas por partido arbitra un derbi cuyos últimos cinco enfrentamientos promediaron 5,2 tarjetas. Una línea over 4,5 tarjetas a cuotas pares valúa bien la combinación; la misma línea bajo un árbitro de promedio 3,1 necesitaría que el calor del derbi haga todo el trabajo.